Dolor, esa energía que vuelve

Cuando te rindes y escuchas…

Dice Michael Singer que el dolor es una energía y que debes estar dispuesto, en todo momento, a dejar que esa energía fluya y se mueva por tu cuerpo, a permanecer consciente ante el dolor y a trabajar con tu corazón a base de relajarte y mantenerte abierto porque si te relajas, el dolor seguirá su camino a través de ti y se irá.

Sin embargo,  si te cierras en torno al dolor e impides que te atraviese, se quedará en ti.

Decir sí al dolor, de eso trata todo y decir sí al dolor es, en realidad, decir sí a la totalidad de la vida.

Para Stephen Cope un descubrimiento fundamental de la tradición del yoga es que el dolor al que no se ofrece resistencia empieza a ablandarse.

Se trata entonces de sentirlo, sólo eso. Porque además, el dolor es inevitable y resistirse a él, convierte el dolor en sufrimiento, lo que los budistas llaman “el dolor del dolor”.

Nos hemos acostumbrados a enjuiciar como bien o mal cualquier situación que vivamos, abriéndonos o resistiéndonos a ellas en función a las preferencias de nuestra mente.

Pero el proceso espiritual consiste en entender que la vida no es lo que quieres y esperas, sino lo que es, sólo eso, y que además cada momento te trae exactamente lo que necesitas y que si te agarras a lo que esperas de la vida, te puedes quedar agarrado ahí durante años y la vida seguirá sin ti.

Si miras tu vida con  perspectiva, te darás cuenta de que siempre ha sido así.  La vida te empuja a vivir situaciones que te enfrenten a tus grandes miedos con el único objetivo de que te libres de ellos y crezcas. Y si no aprendes la lección, la vida te irá repitiendo la misma experiencia una y otra vez. Y según Iyanla Vanzant, la vida no te permitirá vivir una experiencia nueva hasta que hayas sanado esos miedos y esos patrones mentales.

Si esto es así, entonces todo lo que nos ocurre en la vida deja de ser definido como bueno o malo, porque en realidad es simplemente perfecto.

Pero el simple pensamiento del dolor nos da miedo, y el miedo nos hace dejar de respirar, y dejar de respirar no estanca en la mente y la mente empieza a controlarnos, y cuando perdemos el control sobre la mente, empezamos a sufrir porque nos resistimos al dolor y el sufrimiento nos resta energía y nos roba el presente. Y cuánta vida nos perdemos por sufrir… Sufrir es tu interpretación del dolor, esa interpretación que tu limitada mente hace, basándose en su pequeña experiencia pasada.

Cuando dejamos de respirar reemplazamos la energía del presente por el flujo de pensamientos, y el flujo de pensamientos nos lleva al pasado y al futuro, creando ansiedad e alejándonos de la creatividad y la inspiración, nublándonos la perspectiva e impidiéndonos la visión de lo que la vida nos pone por delante.

Las limitaciones que nos ponemos, los miedos que nos frenan y nos impiden el aliento, y el sufrimiento provienen entonces de la mente. Estamos enfermos de nuestra limitada experiencia que es la que nos marca el camino a seguir. Pero ¿qué pasaría si en lugar de dejar de respirar cuando tenemos miedo, empezáramos a respirar un poco más profundo de lo que normalmente hacemos?. Un Curso de Milagros dice, “Me quedaré quieto un momento y entonces iré a casa”.

Quedarse quieto un momento implica respirar de forma consciente, porque cuando respiras de forma consciente, respiras hacia tu cuerpo y empiezas a ocuparlo, a sentirlo, a alinearte con el presente y es en el presente donde la vida ocurre. El  presente es creativo, es inspiración pura, es el único lugar donde se puede empezar a vivir algo completamente nuevo, es lo que convierte nuestra vida en algo más que aquello que nos duele o nos da miedo.

Por miedo permanecemos en nuestras vidas físicamente cuando emocionalmente las hemos abandonado. Miedo a no encontrar algo mejor, miedo a estar solos, miedo a perder una vida pequeña porque nos parece mejor que el cambio o que la aterradora “nada”.  El miedo dirige nuestras vidas y vivimos vidas mediocres en situaciones de carencia que no nos hacen felices, pero que nos son familiares. Y lo hacemos TODOS!…tú también, aque te crees tan seguro en tu vida profesional, tan atractivo, tan exitoso socialmente, ..tú también tienes miedo, inmadurez emocional, incertidumbre en tu vida, inseguridad sobre el personaje que has creado de ti, …y ese miedo te hace mirar en otra dirección y buscar emociones externas que te devuelvan autenticidad, mientras intentas mantener los pilares sobre los que se asienta tu pequeña vida (sea el ámbito que sea en el que vivas de forma diminuta).

Pero la buena noticia es que la vida nos empuja, siempre, a vivir nuestros mayores miedos con la finalidad de librarnos de ellos. El problema es que solemos resistirnos a ellos, y cuando nos resistimos y huimos de los miedos, la vida vuelve repitiéndonos más experiencias parecidas para hacernos vivir de nuevo los mismos miedos, hasta que acabemos enfrentándolos y sanándolos.

Cada cual tiene sus propios miedos: quedarse solo, ser abandonado, ser rechazado, envejecer, … Pero respirar nos hace salir de ese lugar de pánico y eso, nos permite mirar de frente la vida. Cuando lo hacemos , ampliamos la perspectiva de lo que vemos y entonces podemos ver justo lo que la vida nos está trayendo. Podemos ver cosas que no vemos cuando el miedo nos deja sin aliento: un nuevo amanecer o el principio de la luz, el oasis en medio del desierto … puedes sencillamente Ver.

Todas las relaciones que tenemos en la vida se dirigen disolver nuestros miedos, pero hay que estar atento para darse cuenta. Tener miedo a quedarse solo, hará que la vida nos presente relaciones que acaben y fracasen, pero la realidad es que la vida nos está poniendo por delante nuestro mayor miedo para que podamos enfrentarlo y dejar que se vaya, pero no prestamos atención a lo que la vida nos pone por delante, no podemos reconocer el regalo que trae escondido cada situación.

Respirar en la situación nos permitirá dejar que el miedo se disuelva, que el dolor fluya por nuestros cuerpos y que la calma nos deje observar lo nuevo que la vida nos pone por delante.

Hasta la próxima,

Lourdes Vidal

500 hr Yoga Medicine Teacher

Fundadora de Oyoga Sevilla

2 comments on “Dolor, esa energía que vuelve

  1. test1 27 febrero, 2018 12:54

    there are bronze and brass dining chairs too that looks very elegant because of their color::

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